En mi personal interpretación del poema de Poe, Annabel Lee, los enamorados no son un niño y una niña. El romance se establece entre una niña y el mar... Por la misma razón, los ángeles rencorosos que envidian su amor, no son ángeles a la antigua usanza y el viento malvado será un tanto especial.
La ilustración de los ángeles sigue avanzando... Sólo queda dibujar una flor (Annabel Lee) jugueteando con su amado (el mar) y ponerle expresión al gran ángel que asoma por una de las esquinas...
Feliz lunes
