Durante la carrera, la asignatura que menos me gustó fue la de Botánica. Recolectar plantas, prensarlas: eso tenía pase... Pero identificarlas... Aquello no me gustaba nada; odiaba las guías de identificación de plantas.
Pues por alguna razón que se escapa a mi comprensión, desde hace muchos meses, no puedo sacarme de la cabeza la idea de hacer un herbario, así este verano aproveché nuestras vacaciones en el campo para recolectar algunas flores y hojas.
Y mientras las prensaba y esperaba que se secaran, decidí hacer un herbario de tinta, con flores mágicas, o lo que es lo mismo: con flores inventadas.
Aún está en proceso pero ¿os gusta cómo están quedando?






